El Círculo Hispano Francés de Grafología ofrece informes grafológicos en distintas áreas de aplicación. Para ello contamos con profesionales con preparación y experiencia contrastada en las diferentes áreas donde la escritura a mano juega un papel fundamental.

En Grafología Infantil estamos preparados para hacer un diagnóstico sobre el grado de desarrollo de la escritura del niño, su adecuación al momento escolar y para diseñar un plan de reeducación si se considera necesario. En el caso de detectarse una disgrafía, nuestros profesionales están capacitados para manejar diferentes test que permiten una evaluación objetiva del tipo de disgrafia, valorar el origen del problema y diseñar un plan de reeducación adaptado a cada caso.

Nuestros profesionales han sido formados en

  • Terapia de acompañamiento para lograr una buena alianza con los niños en pro de favorecer el trabajo de reeducación.
  • A nivel grupal, tenemos experiencia en asesorar a los colegios sobre métodos y modelos de escritura a mano que facilitan el aprendizaje en el aula
  • Asesoramos a los maestros sobre herramientas que permiten detectar cuándo una disgrafía incipiente se debe a un problema motor o a otro de índole psicológico.

En el área de Grafología Forense, actuamos tanto en la identificación de autoría como en análisis de personalidad. Para la identificación de autoría nuestros profesionales están formados en neurología de la escritura, lo que les permite detectar la proveniencia de los temblores y otros problemas que pueda presentar un escrito. Esto favorece la capacidad para detectar si los problemas tienen un origen fraudulento o, por el contrario, se deben a problemas motores.

informesLa escritura como actividad cerebral compleja se ve influida por elementos exógenos, como el tipo de útil empleado al escribir o, incluso, por la temperatura ambiental, y endógenos, debidos a los cambios en el estado físico de su autor. Esto conlleva la posibilidad de que la escritura sufra alteraciones en algunos elementos sin que cambie su estructura fundamental, personal y única del sujeto que la traza.

Para los Informes de Personalidad relacionados con una causa legal, el código deontológico por el que se rigen nuestros profesionales obliga a poner de relieve la validez del contenido, las fuentes teóricas que sirven de base a la redacción del informe y la necesidad de verter en los mismos solo lo que objetivamente exprese la escritura, sin emitir juicios de valor, y respetando a la persona cuya escritura se analiza.

Este principio reza, en cualquier caso, para todas las actividades que se desarrollan en el área de Grafología de la Personalidad. A nivel personal, este análisis, es una herramienta de autoconocimiento, de reflexión sobre las estrategias de afrontamiento que se han ido creando y sobre los mecanismos de defensa que se ponen en primer plano en situaciones problemáticas.

La grafología es también un instrumento útil para el profesional de coaching y de outplacement. Con ella visualizamos las áreas potenciales de mejora y las zonas de amenaza para el autodesarrollo, que quizá están ocultas porque el devenir diario de la persona las ha dejado en segundo plano.

En las empresas, nuestra forma de hacer análisis grafológicos de la personalidad es útil en procesos de selección, en organización y desarrollo de equipos, en solución de conflictos y en estudios de liderazgo.

Características de nuestros informes

  • Se realizan en función de la demanda. No están estandarizados, sino que responden a las inquietudes y necesidades del cliente y adaptan el contenido, tanto en dimensión como en especificidad, a lo que se requiere en cada caso.
  • Nuestros análisis grafológicos permiten: conocer la estructura y fortaleza de la personalidad del que escribe, sus motivaciones profundas, la forma de afrontar dificultades, de resolver problemas, los estilos de inserción y adaptación al grupo, las conductas y estrategias de interacción con los demás, la eficacia y eficiencia en el desarrollo de sus actividades. Asimismo permiten determinar las aptitudes básicas que pueden desarrollarse como competencias y que quizá no han sido aún puestas en marcha.

Realmente, nuestra forma de trabajar permite dar vida y poner en contexto a personajes actuales —por ejemplo, para buscar dentro de un equipo al sujeto que puede ser catalizador de las sinergias de un grupo dispar, o para explicar por qué se producen desacuerdos de fondo en una pareja— y de otras épocas, por ejemplo, dentro de un trabajo de investigación histórica.

Nuestro conocimiento de cómo es afectada la escritura por diferentes patologías, nos permite también realizar el seguimiento de un paciente, por ejemplo, en proceso de deshabituación de sustancias o deslindar el deterioro exclusivamente motor, que pueda presentar una escritura, y no esté relacionado con la conducta o la inteligencia.